Nuestras tierras
se ubican en el Valle del Maipo, lugar de incomparable belleza, a los pies de la Cordillera de los Andes, cuyas nieves se derriten para regar y nutrir nuestros huertos.

Es un lugar de veranos secos y calurosos que junto a nuestras tierras se conjugan en un acto de generosidad para otorgar una almendra de delicado sabor y suave textura.

Todos estos factores permiten entregar una almendra de sabor dulce, de piel delgada y suave.